Texto: Amparo Mestre Escorihuela

Entre los siglos XVI y XVII, la Europa medieval ardía en una gigante hoguera.

Cerca de unas 200.000 mujeres fueron sacrificadas en lo que se ha llamado “La caza de las brujas”.  El fenómeno menos estudiado de la historia europea y de la historia mundial, orillado siempre al ámbito del folklore y la superstición.

La historiadora italiana Silvia Federici, publicó hace dos años “Caliban y la bruja”, un libro que está dando mucho que hablar.  En dichas páginas Federici, demuestra con datos la relación entre “la caza de las brujas” medieval y el nacimiento del capitalismo, con todas las herencias actuales que ello conlleva.

Para la historiadora, en la edad media, las mujeres junto con el campesinado representaban una estructura colectiva que amenazaba aquello que tenía que venir.

Las preguntas que se hilvanan son: ¿Tanta importancia tenían las mujeres en la edad media? ¿Qué ocultos poderes escondían para justificar una tragedia de tal magnitud? o tal vez ¿hay algo que no nos han contado?

En el año 2015, una librería especializada de Barcelona realizó una actividad cultural, llamada: “ciclo de brujas” sin especificar el contenido. Según la directora, la actividad tuvo que repetirse en varias ocasiones. Muchas mujeres acudían curiosas solo por el sugerente título de la palabra brujas.

“Alguna cosa se despierta en el subconsciente colectivo de las mujeres al escuchar dicho término”, afirma la directora. “Enseguida las orejas del lobo se alzan de repente”. ¿Tal vez sea un eco ancestral que aún pervive en alguna zona subterránea de la psique?

“Somos las herederas de las brujas que no pudisteis quemar”, reza un conocido eslogan actual en círculos alternativos.

Ante todo esto una se pregunta ¿qué está pasando aquí? Alguna cosa hay que desentrañar, algo sospechoso que no me han contado se revuelve en las tripas de una historia que no nos han explicado.

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UNA GUERRA CONTRA EL CUERPO DE LA MUJER 

Según Federici, en el paso de la Edad Media a la nueva sociedad emergente de la revolución industrial se necesitó una gran cantidad de mano de obra. La transformación fue brutal. De la aldea a la ciudad, de los artesanos a los obreros de la fábrica, de la comunidad colectiva medieval a la incipiente propiedad privada capitalista.

Europa buscó su mano de obra para realizar la revolución industrial en la colonización del nuevo mundo.  Pero la trata de esclavos no fue suficiente en una Europa diezmada por la peste negra ocasionando una gran crisis de trabajo. Se necesitaba más mano de obra y la cantera ideal eran los úteros de las mujeres.

Hasta entonces las mujeres en la Edad Media habían controlado todo lo concerniente a la natalidad a través de métodos anticonceptivos que consistían en hierbas convertidas en pociones para provocar el aborto o crear una condición de esterilidad.

“Con el fin de restaurar la proporción deseada de población, el estado lanzó una guerra contra las mujeres quebrando el control que habían ejercido contra sus cuerpos y su reproducción. La caza de brujas demonizó cualquier forma de control de natalidad y sexualidad no procreativa además de acusar a las mujeres de sacrificar niños al demonio”.

 La demonización se centró en la figura de la partera, La bruja, marginándola a favor de los hombres médico.“La comunidad de mujeres que se reunía alrededor de la cama de la futura madre tuvo que ser expulsada de la sala de partos y las parteras eran puestas bajo la vigilancia del doctor”. Así hasta nuestros días.

Los úteros se transformaron en un territorio político controlado, en máquinas de producción de niños para el estado.  La maternidad forzosa y la caza de brujas fueron a la par.

Pero llegados a este punto, la pregunta es ¿justifica todo lo dicho hasta entonces la tremenda barbarie genocida acometida contra las mujeres?

DESENCANTAR EL MUNDO

La nueva revolución industrial tenía otro obstáculo que vencer: la visión mágica medieval. “El mundo debía ser desencantado para ser dominado”, afirma Federici.

La magia era incompatible con la disciplina del trabajo. ¿Cómo podía el nuevo empresario imponer hábitos repetitivos a un proletario que se guiaba por las estrellas para tomar cualquier decisión? Era necesario armar un andamiaje intelectual. Así nació el racionalismo, la ciencia moderna y la mecanización. Descartes, su máximo exponente.

Por supuesto la magia estaba relacionada con el patrimonio empírico de las mujeres, los remedios curativos transmitidos entre generaciones.“Pronto se reemplazó la cosmovisión orgánica que veía en las mujeres y en la tierra las madres protectoras por otra visión que las degradaba a recursos permanentes”. “La mujer bruja fue perseguida como la encarnación del lado salvaje de la naturaleza”.

LA FALSA IDEA DE LA EDAD MEDIA

En nuestros libros escolares se nos ha explicado la Edad Media como un periodo oscuro de la historia, lleno de supersticiones y de explotaciones feudales. Lo cierto es que según Federici en la Edad Media pervivía un sistema de explotación comunal que beneficiaba sobre todo a las mujeres ya que no se daba una división entre el trabajo del hombre y de la mujer entendido actualmente como una separación de roles. “En la aldea feudal todo el trabajo contribuía al sustento del trabajo familiar y las actividades domésticas no estaban devaluadas”, afirma Federicci. “La subordinación de las mujeres a los hombres estaba más atenuada porque las mujeres tenían acceso a bienes comunes”.

Por otra parte según la historiadora, fue en la baja Edad Media, donde el salario real creció un 100%, los precios cayeron un 33%, disminuyo la jornada laboral, y apareció una tendencia hacia la autosuficiencia local. “El nuevo régimen de salarios elevados permitían la riqueza popular pero excluía la riqueza capitalista”.

Como respuesta, señala Federcii, “la clase dominante europea lanzó una ofensiva global que en el curso de tres siglos cambiaria la historia del planeta estableciendo las bases del sistema capitalista actual”. Se privatizó la tierra, se expropió a los campesinos de las tierras comunales. Se forzó a los propietarios desposeídos a aceptar el trabajo asalariado y se instauró el patriarcado convirtiendo el trabajo de las mujeres en un recurso natural fuera de las relaciones de mercado.

A finales del siglo 14 las revueltas del campesinado contra el incipiente capitalismo recorrieron toda Europa. Las mujeres tuvieron un importante protagonismo al oponerse al orden establecido y construir nuevos modelos alternativos de vida comunal. De hecho  tal como dice la autora existe una conexión entre la caza de brujas con la desposesión del campesinado. La victoria ya sabemos a favor de quien se saldó.

Explica la historiadora como en menos de dos siglos cientos de miles de mujeres fueron quemadas, colgadas y torturadas.  ¿Cómo explicar este hecho? Un genocidio tal que pocas sospechas ha levantado en los historiadores. ¿Que se ha querido ocultar en este capítulo de resistencia silenciada?

Tal vez sea porque como dice la autora “La caza de las brujas fue un momento decisivo en la vida de las mujeres, una derrota histórica, la causa del desmoronamiento del mundo matriarcal. Un mundo de prácticas femeninas, relaciones colectivas y sistemas de conocimiento que habían sido la base del poder de las mujeres en la Europa pre capitalista, así como la condición necesaria para su resistencia en la lucha contra el feudalismo”

  “A partir de esta derrota surgió un nuevo modelo de feminidad: la mujer ideal: casta, pasiva, obediente, ahorrativa, de pocas palabras y siempre ocupada en sus tareas”.

Calibán y la bruja es un libro que toda mujer debería leer. En él se desentierra una parte importante de la historia de las mujeres como colectivo. Cuando una termina de leerlo enseguida empieza a atar a cabos e incluso a conocerse mejor. Y por supuesto desea ser la bruja de los cuentos, esa mujer vieja, rugosa, desdentada a la que nunca le falta la escoba voladora. Una escoba, que como bien dijo una mujer sabia simboliza el vuelo del espíritu.

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Si te interesa el libro puedes adquirirlo o saber más desde aquí: Caliban y la bruja (Historia (traf.De Sueños))

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3 Comentarios

  1. Estupendo artículo. La verdad es que sí que dan ganas de leer el libro de esta historiadora. Está muy bien que de vez en cuando alguien presente una visión diferente, en este caso de una época de la historia que siempre ha estado sumida enel oscurantismo y ha sido sinónimo de más cosas negativas que positivas. Aún hoy en la era tecnológica, la mujer sola y que no pare es vista como una amenaza.

  2. ¡Qué interesante artículo! Desde luego que leyendo todo esto una empieza a atar cabos…
    No conozco mucho de la historia medieval pero sí es cierto que siempre me ha parecido un periodo oscuro y nada bueno para las mujeres. Qué interesante saber que en esos primeros momentos feudales las mujeres y los hombres no eran tan distintos a niveles de riqueza y de trabajo.

    Esto me ha dado para pensar en una cosa: que somos mucho más valiosas de lo que nos creemos (y de lo que a día de hoy siguen haciéndonos creer algunas publicaciones y medios). Los estándares de belleza actuales y las exigencias que nos autoimponemos son nuestra propia y particular caza de brujas actual. A veces hacia nosotras mismas, sí, pero caza al fin y al cabo.

    Muchas gracias por compartir historias así. Y por darnos armas para que no nos cacen tan fácilmente…
    Un abrazo,

  3. Pingback: “Calibán y la bruja”: Una historia de resistencia que nunca nos han contado. | Lagranotablog.com

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