Cuando tenía 17 años me maquillaba las cejas azules o hacía dibujos alrededor de mis ojos como puntitos o rayas…..con el tiempo perdí la costumbre, dejé de hacer algo con lo que disfrutaba muchísimo, por qué? Ahí van algunas reflexiones al respecto.

El otro día, veía un vídeo (puedes verlo aquí) en el que se preguntaba a varios adultos la pregunta ¿Qué cambiarías de tu cuerpo? Y todos tenían algún detalle que querrían cambiar: La nariz demasiado grande, la frente demasiado pequeña, las orejas despegadas….Después se le hacía la misma pregunta a niños. Ellos no cambiarían nada, no entienden por qué. Pero cuando se les dice que es obligatorio dicen que se pondrían alas, o cola de sirena, orejas puntiagudas….

Todos hemos sido niños, todos hemos querido ser extrahordinarios en algún momento. Todos hemos vivido con la certeza de que somos perfectos tal y como somos, sabiendo que en caso de cambiar evolucionaríamos a ser superhéroes, seres destacables… Por qué los adultos a la hora de formular un deseo pedimos la mediocridad, en que momento nos metimos en la estrechez mental y decidimos dejar de ser únicos para ser masa, dejamos de desear expresar nuestra forma única para ser como las casas adosados en las que vivimos…TODAS IGUALES!

Hoy quería hablar de maquillaje. El maquillaje es una disciplina, una ingeniería y una ciencia en la que se ha invertido mucho dinero, investigación y talento. Realmente es una gran herramienta que tenemos a nuestro alcance. Y en general, la usamos para ser iguales al resto, más parecidas a un canon establecido desde el exterior y a una imagen plana e insulsa. Para disimular aquello que creemos «imperfecciones». Y sólo alguna se permite salir del redil en nochevieja.

Me pregunto, por qué no usamos el maquillaje para diferenciarnos? para expresar nuestra creatividad? Para resaltar aquello que nos hace únicas? Para convertirnos en arte? Para divertirnos, para jugar y disfrutar de una experiencia de creación y expresión si nos apetece y cuando nos apetece. Te imaginas un mundo así? El metro estaría lleno de color y de variedad. Si los tatuajes han llegado a ser cotidianos en nuestra piel y la moda permite una gran diversidad (no siempre ha sido así), confío en que veremos las tendencias del bodypainting con naturalidad en la calle.

En Gansos Salvajes Magazine queremos apostar fuerte por un uso lúdico del maquillaje, por que deje de ser una imposición, nos gustan también las caras lavadas y los maquillajes sencillos con productos sin tóxicos y hechos con materias primas ecológicas.

Para el próximo número estamos preparando un artículo sobre cómo aprender a leer las etiquetas de los cosméticos y productos de higiene que usamos cotidianamente. Entender qué toda esa cantidad de palabras impronunciables son química que afecta a nuestra salud y la del planeta es fundamental para tomar decisiones libres antes de poner algo sobre nuestra piel y la de los nuestros.

Cuando era adolescente me gustaba pintarme las cejas azules (aunque esta vez con lápices bio) y estoy pensando en retomar esta costumbre para esta nochevieja. Y tú, estás pensando algo especial?  Nos cuentas?  Deja tu comentario, puedes ayudar e inspirar a muchas mujeres.

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Author: gansosmag

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