La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo. Se comunica con nosotras dándonos mensajes visuales sobre cómo estamos por dentro, nos proteje de los agentes externos y es nuestra vía de comunicación e intercambio de información con el exterior.

La piel habla de nosotras y de cómo vivimos. La moda de cada época dicta cómo es la piel perfecta. A principios del siglo XX una piel banca era símbolo de estatus alto porque significaba ser una dama que no trabajaba en el campo; a finales de siglo la piel bronceada empezó a ser símbolo de estatus elevado porque significaba tener tiempo libre para salir de la oficina e ir a la playa.

En las últimas décadas, el estereotipo de la juventud es el que impera y toda la cosmética ha basado su marketing en hacer perdurar dicha juventud. Personalmente este dato me ha hecho estar peleada con las cremas y con la cosmética durante unos cuantos años.

Últimamente he descubierto cual es el sentido de las cremas y aceites para mí. Seguramente no he descubierto América pero quiero compartirlo. La función más importante de la piel, según mi entender, es darnos placer, es un órgano sensorial que contiene un sentido en sí mismo, el tacto. Ponerme ungüentos para lucir, para mantener una imagen externa, para ser de alguna forma un objeto nunca me ha motivado para cuidarme. Pero el hecho de tocarme, acariciarme y masajearme si que me motiva para usar cosmética y conseguir tener la piel más suave (lo que me conecta con mi propio placer durante todo el día). Pasar de ser objeto a ser sujeto que siente placer es la clave para vivirme mejor.

Últimamente me está encantando encontrar marcas de cosmética que no basan sus mensajes de marketing en la edad o en conseguir únicamente objetivos estéticos. Es el caso de Palearis, una marca de cosmética ecológica hecha en Castilla. Palearis usa ingredientes orgánicos en su composición y da valor a su lugar de origen. Te cuento un poco las características de sus productos:

  • La cosmética Palearis está certificada con sello ecológico, lo que significa que todos sus productos están libres de trangénicos, pesticidas, parabenos y otros químicos tóxicos.
  • Sus fórmulas tienen una alta concentración de principios activos, en su mayoría procedentes de la región biogeográfica de Castilla. El hecho de que todas las sustancias florales activas procedan de un mismo ecosistema produce sinergias que aumentan la efectividad de sus propiedades en la piel.
  • No añaden colorantes ni aromas artificiales.
  • Sus procesos productivos se hacen en frío. Así conservan inalteradas las propiedades de cada ingrediente, minimizando el consumo energético.

Te invito a visitar su web para conocerlos mejor: paleares.es

 

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