Hoy celebramos el día de la madre. Nos reunimos alrededor de una mesa y hacemos algún regalo. A las madres les suele gustar la ropa así que pensamos que con un vestido, una chaqueta o un bolso siempre acertaremos. Pero quizá la cara de satisfacción de tu madre al recibir el regalo no sea la única manera de medir el acierto. A continuación te cuento los motivos por los que creo que regalar ropa no es lo más adecuado:

  1. Es necesario conocer los gustos y el estilo de tu madre profundamente para que acabe usando la prenda a menudo. Las personas vamos evolucionando y nuestros gustos cambian. Muchas veces creemos conocer a la persona pero ese conocimiento no se actualiza por lo que acabamos descubriendo que realmente no la conocemos tanto como pensábamos. Si de verdad no tienes un contacto muy cercano con tu madre abstente de comprarle ropa.
  2. Los cuerpos cambian y hay que estar muy cerca de la persona para darse cuenta. Así, puede que lo que crees que le favorece o le está bien no sea así ahora. Sé que le darás un ticket regalo, pero son muchas las ocasiones en las que no llega a cambiarse la prenda y se queda con la etiqueta puesta colgada o sin etiqueta y sin estrenar por años.
  3. La ropa que se queda aparcada en un armario nos sale carísima a todos. Para hacer una camiseta de algodón se necesita usar el agua que beberías en 3 años, implica el uso de muchos productos químicos vertidos a suelos, aguas y aire (pesticidas, herbicidas, abonos químicos, tintes, fijadores del color, retardares de la llama, etc.) Es para pensárselo antes de comprar ropa, sobre todo la ropa que no amortizamos con su uso.
  4. La ropa que compramos en las cadenas más conocidas de moda está hecha en países lejanos por personas que no cobran ni el mínimo para vivir con dignidad y que, además, están trabajando jornadas interminables. La mayoría son mujeres (la mayoría son madres) y esta forma semi-esclavista no les permite conciliar su trabajo con su vida familiar. Es irónico que, para que aquí celebremos a las madres, allí las madres tengan que abandonar a sus hijos para coser camisas que ni usamos. Sabemos que es responsabilidad de los gobiernos y de las empresas sin escrúpulos pero yo no quiero formar parte de eso puesto que hay alternativas.
  5. Cuando se canse de esa prenda, que en realidad puede que nunca le haya gustado, irá a un vertedero donde se compactará y se exportará a un país más “pobre” que el nuestro. Allí pasará años expuesta al clima y todos los químicos tóxicos que contiene se filtrarán al suelo y finalmente al agua. La fuerza de los agentes externos no será capaz de degradar la prenda si es de una mezcla de tejido natural y sintético.

Tu dinero puede servir para crear el mundo que quieres. Así que, si finalmente decides regalar ropa, compra algo artesanal, fabricado cerca de ti por diseñadores y marcas que crean pensando en la sosteniblidad para el planeta y en la justicia social (aquí tienes ejemplos). Si no compras algo de buena calidad estas contribuyendo a derrochar mucha energía. Es posible que tu economía no esté para invertir en calidad y que estés en una situación en la que tienes que mirar mucho el dinero. Si es así, con más motivo, no estás para comprar algo que va a ser basura en un corto periodo de tiempo. Mi recomendación es que no compres nada, puedes hacerle algo o regalarle algo tuyo, dándole así  una segunda vida y sacando de tu casa energía estancada.

Regalar por compromiso, por quedar bien o porque todos llevarán algo es traicionarte a ti misma y un síntoma de inmadurez. Antes de comprar cualquier cosa vacía de significado a última hora,  mira este video!

Si quieres saber más sobre moda sostenible y cómo conseguir que la ropa que hay en tu armario sea más sana, más justa, más ecológica y sostenible para el planeta. Aquí tienes toda la información>>> 

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