Texto: Laura Martínez Hortal

Cuando era pequeña y nadie pensaba en vestir sostenible, iba a comprar ropa con mi madre y me sorprendía que con lo que le gustaba ahorrar cuando miraba los precios de las prendas sólo decía ¡esto no vale ni el hilo de coserla!

Ella como toda mujer educada en tiempos de Franco sabía coser y sabía cual era el verdadero coste de las telas, el trabajo en patronaje, corte y confección de una prenda. No podía creer que la ropa fuera tan barata.

La gente de la generación criada en los 80 hemos crecido dando poco valor a la ropa porque era barata y accesible. Hemos tenido el privilegio de poder estrenar mucha ropa y tirar también.

Os cuento todo esto porque cada Viernes, cuando publicamos el artículo de los viernes de moda sostenible hay alguien que hace el mismo comentario: “Para mi bolsillo no es sostenible”, entiendo perfectamente que hay personas en situaciones económicas estrechas en esta parte del planeta y entiendo que no siempre podemos permitirnos ciertas prendas. Pero en este país cualquiera tiene en su armario muchas más ropa de la que se puede poner.

Aunque queremos mucha más…porque la publicidad nos hace creer que la que tenemos no es válida, está pasada de moda y ya no nos sentimos identificados con ese estilo.

En resumen.

  • Comprar camisetas por 3 euros es insostenible para nuestra salud porque los tóxicos que se han empleado para crearla (pesticidas, blanqueadores, tintes…) penetran en nuestra piel y no nos van a matar hoy pero…qué puede provocar esto a largo plazo? Ya estamos viendo como crecen las alergias y problemas en la piel.
  • El algodón que se cultiva para crear los tejidos supone un 3% de los cultivos y requiere un 70% de los plaguicidas que se emplean a nivel mundial. Estos químicos, contaminan el aire, la tierra y el agua. También hacen daño a las personas que trabajan en los campos y finalmente los químicos llegan a nuestra piel a través de la prenda.
  •  Las condiciones laborales de las personas que trabajan en las fabricas confeccionando la ropa que no tiene certificaciones no tiene garantía de que sean dignas y justas.
  • De hecho hay muchas fabricas en la actualidad en las que los salarios no llegan al mínimo requerido en su país para tener una vida digna. A menudo se trabajan más de 14 horas, sin libertad de movimiento, con sanciones por dormirse, sin botiquines, ni extintores, ni las condiciones mínimas de seguridad. Se sabe que en muchas fábricas trabajan niños y que en algunas de ellas viven encerrados.
  • La deslocalización de los procesos de producción hace necesario un enorme gasto en transporte (que se paga con los bajos costes en suelos y materias primas: lo cual quiere decir que lo paga el planeta y las personas). El transporte masivo requiere combustibles fósiles y un gran aumento de emisiones de CO2. Y ya todos conocemos las consecuencias de esto.
  • El tejido que más se utiliza hoy día es una mezcla de algodón y poliester, el poliéster es un polímero que se obtiene del pet (plástico reciclado). El problema de este material es que no es biodegradable y permanecerá en el planeta por mucho tiempo después de que nos hayamos ido. Esto por una camiseta que al tercer lavado huele a sudor (es lo que tiene el poliéster) y tienes que tirarla muy pronto.

Puedo decir, en resumen que el precio de la ropa es el que es, únicamente que no lo pagas con tu dinero. Un parte la pagas con tu salud, otra con el sufrimiento de tus congéneres y de sus hijos, otra la pagan los ríos, los animales que viven en ellos, las aguas subterráneas, el aire….Lo que significa que acabaremos por pagar el coste.

Y por último aquí dejo el tráiler de un documental que muestra en 2 minutos todo lo que he contado aquí.

Ah! Por cierto, si no puedes comprar moda sostenible. Compra de segunda mano, intercambia, modifica tus prenda. Aquí te dejo algunas ideas y un post que escribí llamado “Yo no visto sostenible” lleno de ideas útiles.

Y para terminar dejo unos vídeo porsi quieres profundizar sobre el tema.
Breve vídeo de un experimento social. CAMISETAS SÓLO POR 2 €. Hecho por fashion revolution.

El trailer de la película “The true cost”

Y un documental español que profundiza en el tema. Do we change it?

Gansos Salvajes Magazine es la primera publicación en papel que tiene un editorial de moda sostenible, ética, ecológica o/y reciclada en formato impreso y online. Las modelos son mujeres de tallas y edades variadas.

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5 Comentarios

  1. Pingback: 7 Propuestas para un estilo surfero mujer sostenible

  2. Bueno, todo esto tiene dos lecturas, la superficial y perdona, un poco demagógica, y la más profunda y más realista. Primero, es cierto que resulta absurdo comprarse una camiseta por 3€, cuando tienes un cajón lleno en casa y tirarla al año de comprarla. El problema aquí es por qué nos meten ese consumismo, y si nosotros no tenemos ninguna responsabilidad, si somos tan manejables que compramos una camiseta aunque no la necesitemos. En cuanto al vídeo y a las condiciones de trabajo de los trabajadores de la ropa barata, no es cuestión de la marca, de la empresa, es cuestión del país donde se fabrica. Hay que ser consciente de que si no se compra esa camiseta porque te da pena que la fabrique una jovencita con jornadas de 16 horas diarias, esa empresa cerrará, y la jovencita se quedará sin trabajo, y ahí pudieran pasar dos cosas: que vaya a otra empresa, con las mismas horribles condiciones de trabajo, o que no, que no encuentre trabajo y caiga más aún en la pobreza, o peor, se tenga que dedicar a trabajos aún peores. No se debe tratar los temas profundos de manera superficial. No hay que luchar contra las empresas, hay que luchar contra los gobiernos que permiten que sus ciudadanos tengan que aceptar esas horribles condiciones de trabajo.

    • Hola Paloma, gracias por tu comentario. Te invito a que navegues en la categría moda sostenible. Allí encontrarás reflexiones mas y menos superficiales. Valoro tu aportación, la pregunta de a qué se dedicaran los esclavos cuando dejen de serlo es muy buena, pero no me parece que por no saber que va a pasar después no tratemos de cambiar lo que a todas luces no anda bien. Divulgar información y que se genere opinión al respecto de un tema es hacer política. Los gobiernos tienen menos poder que las empresas y los mercados. Y los mercados somos nosotros. Creo firmemente que a día de hoy el mayor poder quepodemos ejercer para que haya un cambio significativo en el mundo es la decisión de compra. Pero desde luego, no es una idea que gusta en general. Gracias por tu comentario, eniquece mucho y saludos

  3. Cuantísima razón y cuántas veces habremos oído eso… Sólo hay que pensar en la cantidad de gente explotada que tiene que malvivir para que nosotros nos compremos un vestido a 8 euros y a uno ya se le quitan las ganas ¡Muchas gracias por el post!

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