Texto: María del Mar Jiménez
www.lacocinaalternativa.com
Fotografía: María Zafra

Cada vez más personas se están pasando al consumo de bebidas vegetales o “Leches vegetales” en recuerdo a la leche de toda la vida. Por preocupación ecológica o por salud, muchas personas prefieren ya estas bebidas para tomar como antes tomaban la leche. Una de las ventajas de tomar bebidas vegetales es que las podemos hacer fácilmente en casa, evitando los transportes y los residuos de tetra-bricks que éstas producen. Algo que sin duda nos va a agradecer el paladar, el bolsillo y la madre naturaleza. La verdad es que nunca he probado a ordeñar a una vaca, pero realizar leches vegetales en casa resulta fácil (no lleva mucho tiempo), divertido (puedes probar muchas combinaciones y sorprender o sorprenderte con nuevos sabores…) y relajante (se puede convertir en una actividad meditativa). ¿A que os animáis?

Leche de almendras

El almendro anuncia con su temprana floración el renacimiento de la luz en el campo y de hecho, en hebreo, LUZ y almendra se designan con la misma palabra. Muchas culturas la han valorado como se merece y la consideraban “la fruta de la longevidad“ ya que su lista de propiedades es bien larga.

Además de rica en calcio y proteínas, es una fuente excelente de grasas cardiosaludables, ayuda a regular el colesterol y fortalece los huesos. También es el fruto seco con mayor aporte de vitamina E -que ejerce un valioso papel antioxidante- y una de las pocas fuentes vegetales que contiene arginina, un aminoácido esencial para los niños.

Aun así, este nutritivo fruto seco no está presente en muchos hogares y algunos sólo lo asocian a los turrones de Navidad (que son un dulce-comestible y no un alimento sano); una pena cuando la almendra es un alimento sumamente versátil con el que podemos elaborar/complementar tanto recetas saladas (ensaladas, cremas, gratinados, salsas…) y dulces como la famosa tarta de Santiago, trufitas y mucho más.

La dosis recomendada de almendras para una persona sana es de unos 25 gr al día que equivale a 20 almendras y para los niños, un puñado de almendras es una estupenda merienda. Pero otra forma fácil y deliciosa de tomarlas es en LECHE DE ALMENDRAS cuya elaboración os mostramos a continuación.

A diferencia de las bebidas de cereales o legumbres (como avena, arroz, soja) que debemos cocer previamente, con los frutos secos y semillas sólo es necesario dejar en remojo toda la noche, batir y colar. Más sencillo imposible.

Podemos elaborar nuestra leche de almendras con una batidora y un colador, con la Chufamix, con un extractor de zumos o con una máquina de leches vegetales.

En todos los casos, necesitamos:

  • 100 gr de almendras crudas con piel. No es necesario pelarlas y conseguiremos igualmente un color muy blanco. Quien quiera pelarlas sólo tiene que sumergirlas en agua hirviendo unos minutos, escurrir y pelar. Las dejamos en REMOJO durante más de 12 horas y después tiramos ese agua (por suciedad y por el tema de los inhibidores enzimáticos).
  • 500-800 ml de agua nueva en función de la densidad de bebida que queramos. Hay muchas proporciones posibles, desde 70 gr de almendras por 1 litro de agua a 100 gr por 1/2 litro. Lo mejor es que encontremos nuestra textura preferida.

Con batidora:

Se trituran las almendras el máximo posible. Se bate el polvo de almendras con un tercio de agua y después con el resto de agua. Se cuela con un colador de tela o el normal con una gasa encima apretando al máximo y la pasta de almendras sobrante se puede batir con menos agua y colar otra vez.

¿Y cómo endulzamos? Tenemos muchas posibilidades:

  • Con varios dátiles y el interior de una vaina de vainilla
  • Con unas cucharadas de ágave o melaza de cereales o miel
  • Con una cucharadita de stevia en polvo
  • Con canela y la piel de un limón tipo leche merengada
  • Con un poco de cacao o algarroba
  • Con coco molido…

Leche de nueces, dátiles y vainilla

Las leches vegetales caseras suelen ser algo insípidas a diferencia de las envasadas, la mayoría de las cuales llevan endulzantes. Esto tiene remedio porque nosotros en casa podemos elegir ingredientes de buena calidad para aportar un sabor más agradable a nuestras bebidas. Por ejemplo, canela y limón como en la leche merengada, algarroba, stevia, ágave, melazas de cereales, miel, cacao, y todo lo que se nos ocurra probar.

La receta de nueces con vainilla y dátiles es muy fácil y saludable porque las nueces son un gran alimento y ya la tenemos aromatizada desde el principio. La nuez es el fruto seco más cardiosaludable y cerebrosaludable. Cinco nueces diarias reducen el riesgo de enfermedades del corazón por su contenido en omega 6 y omega 3 en proporción óptima. Además, es rico en vitamina E -importante por sus cualidades antioxidantes-, fósforo, magnesio, manganeso, cobre, cinc y hierro.

Ingredientes:

  •  Unos 120gr de nueces peladas crudas
  • 2 dátiles sin hueso
  • 1 vaina de vainilla
  • 1 litro de agua o incluso un poco más

Elaboración:

Dejamos en remojo las nueces peladas al menos toda la noche y hasta 2 días si queremos. Tiramos ese agua que se quedará oscura. Seguidamente, colocamos las nueces escurridas con el agua nueva, los dátiles troceados y el interior de la vaina de vainilla (se abre longitudinalmente y con la punta de un cuchillo se raspa y se obtienen unos granulitos oscuros y aromáticos, eso es la vainilla pura). Batimos varios minutos escuchando como crujen las nueces. Colamos muy bien ayudándonos con el mortero de la Chufamix o con coladores de tela que apretamos al máximo. Y finalmente, servimos y disfrutamos de una bebida sanísima y muy especial.
leches-vegetales

A tener en cuenta

DURACIÓN: Las leches vegetales duran poco, de 2 a 3 días en la nevera.

POSOS: a pesar de haberla colado bien, los posos de las almendras quedan en el fondo del envase, por eso hay que agitar la leche antes de tomarla.

PULPA: con la pulpa sobrante de la almendra podemos enriquecer sopas y cremas o añadir a alguna salsa, a bizcochos y magdalenas o a hamburguesas vegetales. También con ella se puede hacer queso vegetal untable: Para ello, añadimos a la pulpa, ajo en polvo, hierbas provenzales, levadura de cerveza u otros sabores de nuestro gusto. Dejamos la pulpa una noche fuera con un trapito encima y después le ponemos aceite de oliva y a la nevera. Si no queremos consumirla, para el compost del huerto.

Y con todas estas recomendaciones, os deseo mucha luz en vuestra cocina. Que disfrutéis de esta bebida de almendras rica y saludable.

Esperamos que hayas disfrutado de este artículo que se publicó en el número 2 de Gansos Salvajes Magazine. Ahora con el calor que ya empieza a hacer qué mejor para refrescarse que un vaso de leche vegetal ¡hecha por una misma!

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